"ARVELO - ASCÁZUBI"




924 - "Arvelo Manuel Sixto"
En Junio de 1865 dos buques componían la flotilla conservadora de García Moreno el Talca y el Smyrk. Se embarcaron 250 hombres, entre los sacados de los pabellones Guayas y Babahoyo, y de un regimiento. Mandávalos los Cneles. Juan Manuel Urga, José Martínez de Aparicio y Francisco J. Martínez, los comandantes José María Quiroz, Manuel Sixto Arvelo, Marcelino Maridueña, José Gutierrez, Baldomero Haz, Santiago Pasos, Guillermo Paja, José Murgueitio Macini, Pedro Moncada, Estanislao Andrango, Modesto Alvares, José Mercedes Brito, Joaquín Pastor, Francisco Parreño y otros tenientes, subtenientes  y alféreces. El comandante en jefe era García Moreno. Partieron el Domingo, 25 de Junio de 1865 a las 7 PM, navegaron toda la noche, por el Guayas y el 26 a las 7 AM, llegaron a divisar a los buques Guayas y Bernardino, fondeados tranquilamente en Jambelí. A bordo del Bernardino se hallaba el Gral. Robles y a bordo del Guayas, el comandante Marcos y cosa de 40 hombres. Parece que en el Bernardino no había sino tripulación. Marcos diviso primero al Talca, y vio que traía bandera inglesa; días antes le habían visto pasar: ¿Cómo hubieran presumido que llegaría en contra de ellos? Cuando ya estuvo próximo, arrió el pabellón inglés.

925 - "Arrarte Juan Bonifacio"
La última barca que salió de este puerto con bandera de España, Octubre de 1820 fue la que comandaba el capitán español don Juan Bonifacio Arrarte. Y el año 1838 a los 18 años la primera barca que entró en nuestra ría con bandera española, ya en son de paz y amistad, fue la Santurzana, al mando del mismo capitán Arrarte. Su cargamento consistía esta vez de 26.000 pesos de oro y plata sin acuñar. Su porte era de 190 toneladas y traía 44 días de navegación.

926 - "Arrarte Tizón Rodrigo"
El 2 de Marzo de 1891 salió el “Boletín de la Cámara de Comercio de Guayaquil” en ese primer número, publicó el acta de la Junta General del 27 de Enero de 1891, en la que se eligió Directorio para ese año; favoreciendo la mayoría de votos a los Sres. Rodrigo Arrarte.

La segunda casa exportadora de Guayaquil, era la firma Reyre Hnos. y Co., fundada el año de 1877 por un inmigrante alemán, que se ligaría más a los grandes propietarios. Sus actividades no se limitan a la exportación, sino que igualmente trabaja como oficina bancaria. La casa Reyre exporta sobre todo al mercado francés, en el cual tiene una representante. El gerente de la firma es Rodrigo Arrarte, al que se le encontrará en numerosos cargos de directorios bancarios y comerciales.
1905 Banco de Crédito Hipotecario

Consejo Administrativo
Directores Principales
Suplentes
Juan Illingworth, Presidente
Herman Möller
Ramón Mateus, Vice-Presidente
Francisco Robles
Carlos A. Aguirre
Alfonso Roggiero
Francisco I. Jiménez
Euclides V. Cabeza
Ulpiano Bejarano
Manuel P. Mariscal
Juan Marcos
Jorge M. Icaza

Gerente Secretario: José María Molestina Roca
Comisarios Principales
Suplentes
Francisco García Avilés
Rodrigo Arrarte
Teodoro Alvarado
Manuel J. Carbo

Abogados:
Principal: Dr. Aurelio Noboa
Suplente: Dr. Francisco de P. Avilés Z

927 - "Arrarte Eduardo"
Comandante Comp. Rocafuerte 1919 – 1920 – 1921

928 - "Arredondo José"
José Arredondo, a 12 niños y niñas, en una especie de experimentación de coeducación que llamaría la Pedagogía actual, en el Barrio de San Blas, calle de Sanguino, casa de Francisco Menacho – 1780.

929 - "Arredondo I Agüero Luis de"
Subdiácono
Diacono
Presbítero
Cura de San Sebastian Cuenca – 1697
Falleció el 13 de Enero de 1707

930 - "Arregui"
Las Confesiones de Monseñor Arregui
QUITO.- Entablar diálogos con altos representantes de la Iglesia Ecuatoriana, como el cardenal del Ecuador, Pablo Muñoz Vega, o con miembros de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, parecía iniciarse una interminable conferencia magistral de fe. Pero con los “curitas”, como mucha gente los llama existe la posibilidad de conversar sobre variados tópicos, como los que tienen que ver con el ámbito político, económico y social del país, así también de sus propias vidas; de cómo fue antes y cómo es en la actualidad, saber que les condujo a tomar una decisión tan seria como la de convertirse en sacerdote, si en su juventud tuvieron otros anhelos, otros sueños y aspiraciones…si alguna vez vivieron el amor de pareja o pensaron en casarse y formar una familia.

Detrás de su habitual sotana monseñor Antonio Arregui, quien en la actualidad se desempeña como secretario general de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, se muestra como una persona amable, humana y entregada a un ideal específico: ayudar, aconsejar y poco “lograr que las personas que se acercan a pedirme un consejo adquieran la paz espiritual que buscan” nos dice monseñor Arregui, persona carismática, a veces seria, pero la mayor parte del tiempo con una sonrisa franca en su rostro.

El último de cinco hermanos, mide aproximadamente 1,80 de estatura, ojos verdes, nació en 1939 en un pequeño lugar del norte de España, cuando -  según nos cuenta – terminaba la guerra civil española y estaba por estallar la Segunda Guerra Mundial, prácticamente en una situación en la que en definitiva no se escuchaban más que cañonazos.
Pero todos estos acontecimientos no impidieron que tuviera una infancia completamente normal; la primaria estudió con los hermanos Maristas, y la secundaria en el instituto de enseñanza estatal de San Sebastián en España.

Fui el “Juguete predilecto de cuatro hermanas mayores durante largos años hasta que conseguí emanciparme”, nos cuenta mientras sonríe tal vez, recordando con picardía sus travesuras infantiles.

Su padre fue un pequeño industrial, poseía una fábrica de clavos con 10 obreros, una industria pequeña pero activa, en la que un ingeniero podía desempeñarse muy bien, por lo cual su padre lo encaminó a estudiar esa profesión. “De hecho cursé un par de años de esa carrera hasta que descubrí que era una profesión demasiado árida, respeto mucho a los ingenieros, pero no me atrajo mayormente el hecho de realizar operaciones matemáticas todo el tiempo, de modo que busque áreas más humanística, como las leyes, soy graduado en leyes”, comenta.

Según relata tuvo la necesidad de acercar a todas las personas hacia un redescubrimiento de su vocación cristiana en medio de un trabajo ordinario. En su país estudió filosofía y teología, y se graduó en Roma en Derecho Canónigo en 1961, terminó sus estudios  de leyes  en 1964 y en ese mismo año se ordenó como sacerdote. Desde 1965 ha trabajado en Quito colaborando con las comunidades indígenas, con la juventud obrera, y desde 1985, con la venida de su Santidad Juan Pablo II, ha prestado sus servicios en la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

¿Monseñor, por qué tomó la decisión de venir de España a Ecuador?
Bueno, fue para prestar mis servicios como sacerdote en Ecuador, ya que en España se tiene la idea de que en América Latina hacen falta sacerdotes y realmente esto es una necesidad y en esa ola de fraternidad entre distintas iglesias se convierte en algo muy espiritual.

¿Extraña su país?
Mi país desde que vine a Ecuador en 1964, es éste, desde hace muchos años me nacionalicé como Ecuatoriano y adopté incluso una provincia como patria chica, a Guaranda; cuando un antepasado vino al país, se instaló en esa ciudad y propiamente he sido Guarandeño y estoy plenamente incorporado a la cultura, a la historia, a la manera de pensar y de vivir de esta región.

Inclusive por la nacionalización puedo sentir como míos los derechos y las obligaciones de todos los Ecuatorianos, lo único que no puedo ser, es Presidente de la República, porque para eso hace falta que los padres sean Ecuatorianos ¿no es verdad?. Pero el ser Presidente nunca ha entrado en mis planes.

Seguramente tendrá recuerdos queridos de sus país de nacimiento ¿Aún causan nostalgia en su corazón?
Naturalmente mantengo relaciones muy estrechas con personas que están unidas a mí por lazos familiares y amistosos. Últimamente descubrí que en el gobierno español existen fondos para países en vías de desarrollo, gestioné la ayuda y me facilitaron los fondos para el Instituto Siquiátrico de Parcayacu en Quito.
Por ese motivo he mantenido contactos con gente de España y la nostalgia no es un hecho perceptible.

¿Qué le agrada más del Ecuador?
La variedad, el clima y especialmente las personas y su calor humano, es decir la capacidad de la acogida sencilla y generosa de los valores de la hospitalidad y la amistad.

Su ideal específico es ayudar a las personas, aconsejar y un poco lograr que las personas que se acercan a mi adquieran la paz espiritual que buscan.

“Para mejorar el mundo debo mejorar yo”
¿El blanco o el negro?
Me gustan los dos, no tengo preferencia

¿La playa o la montaña?
Ambos

¿La lluvia o el sol?
También ambos, no se puede escoger eso, porque los dos hacen falta para que la tierra funcione

¿La risa o el llanto?
Que sería de un tipo que no ríe y otro que no llora, hay que saber manejarlo todo

¿Qué piensa de la libertad?
En sí misma, la libertad es una fuerza interior para definir los caminos que nos conducen al bien

¿La injusticia?
Es el desconocimiento de lo que corresponde dar a los otros

¿Qué haría para mejorar los problemas del mundo?
Mejorar yo mismo, y que los demás también lo hagan

“Fui el Juguete de mis Hermanas”
A pesar de su vestimenta austera y la seriedad de su rostro, Monseñor guarda sus recuerdos de hombre a los que evoca de tarde en tarde y no se inmuta ante preguntas un tanto mundanas, las contesta con sencillez y serenidad.

¿Cómo sintió el llamado de la vocación por el sacerdocio?
Bueno, pues, poco a poco, en el Opus Dei, la idea central donde identifica el compromiso del esfuerzo por vivir cristianamente las obligaciones ordinarias, las que cada quien tenga por su situación en la sociedad. De todas formas ese empeño da lugar a una apertura a la llamada de Dios en el momento en que se concretó como un aviso para entrar en el sacerdocio justamente porque hacen falta sacerdotes, y me pareció una posibilidad muy buena y como un verdadero regalo.

¿Cómo fue su familia?
Mi papá nació en 1900 y murió en 1992, mi madre se llamó Julia y murió en 1986, fueron dos personas increíbles, era gente muy trabajadora, muy recta, de quienes tengo los mejores recuerdos, asimismo, siempre respetaron la opinión y posición de sus hijos y simplemente nos decían las cosas que estaban bien y las que estaban mal, cuando éramos niños nos decían las cosas con más autoridad, y después con un poco menos. En ese sentido yo soy heredero de un carga de honestidad y de valores positivos en la vida, todo lo cual les debo íntegramente a mis papás.

Con mis tres hermanas mayores tenemos una diferencia en un par de años entre cada uno y en este momento tienen posiciones profesionales aceptables, tengo ya varios sobrinos, uno de ellos se va a casar próximamente con una serbia. Me llevo muy bien con mis hermanas. En mi infancia fue el juguete predilecto de mis hermanas pero me emancipe pronto.

Predilecto de
¿Qué hace en sus ratos libres?
Mmm… en mis ratos libres últimamente hago caminatas, camino con algún amigo al que logro convencer, pero es el tipo de ejercicio que más me gusta, ante hacía deportes más exigentes como el fútbol o baloncesto, pero cuando se empieza a resentir demasiado el cuerpo es mejor no practicarlos.

¿Quién es su mejor amigo?
Mi mejor amigo, si usted quiere que me ponga solemne es Jesucristo y luego, bueno son muchos y buenos, no sabría decirle en un número determinado.

¿Cuántas novias tuvo en su juventud?
Amigas, amigas más que nada, es decir ninguna persona en concreto con la que hubiera una relación especial, no. En esa época había una juventud un poco más sana que la de ahora, era más natural y más limpia.

¿Pero debe tener un recuerdo bonito de alguna de ellas?
¡Ah! De bastantes, le cuento que cuando voy a España de pronto me encuentro con alguna de ellas, con mis compañeras de colegio, porque mi colegio era mixto, y saludamos o conversamos de forma natural, en la actualidad prácticamente todas ellas son madres de familia.

¿De los obsequios que ha recibido cuál es el que más aprecia?
No sé, de los regalos que he recibido, pero…el que más me gusta es un crucifijo que me regaló monseñor Antonio González, arzobispo de Quito.

¿Cuál es su comida preferida?
Mi comida preferida, bueno, un poco soy de comer fácil, me gusta todo; pero específicamente los platos típicos de la zona, por ejemplo de la sierra me gusta el hornado, el locro, los asados y de la Costa el pescado, cualquier pescado es bien recibido.

¿Cuándo tiene un poco de tiempo, a dónde prefiere ir a descansar?
Para descansar existen muchos sitios, pero para esto prefiero estar con los amigos con quien se pueda compartir muchas cosas, que también es un forma de descanso; pero en sí un lugar específico para descansar no tengo.

¿Un recuerdo que le ponga triste?
Sí, mire, recuerdo que tenía un amigo médico, muy joven él, nos llevábamos bien, y un día su mujer me llamó por teléfono y me dijo que estaba mal en la clínica y había pedido que lo fuera a ver; pero cuando llegué le encontré muerto, se murió de un infarto al corazón. Eso me pone muy triste.

¿Una anécdota que le alegre?
Piensa mucho y contesta,…mire cuando fuimos a Jerusalén con el obispo auxiliar de Quito, monseñor Altamirano, tuvimos la oportunidad de recorrer la Tierra Santa con estudiantes Ecuatorianos Franciscanos, eso fue emocionante, encontrar a esos jóvenes muchachos estudiando las sagradas escrituras con mucho entusiasmo y empuje y esa fue una alegría para todo el año.

931 - "Arrega José"
Juez Prim Municipal Cuenca - 1849

932 - "Arreycega Martín de"
Vecino Fundador de Loyola

933 - "Arriaga José"
Alcalde Municipal Cuenca – 1851
Jefe Político de Cuenca 1877
Presidente del Consejo Cantonal de Cuenca – 1839 – 1840 – 1848 – 1849

934 - "Arriaga Vicente"
Miembro fundador del Liceo de la Juventud – 1873

935 - "Arriaga Vicente"
Presidente del Consejo Cantonal de Cuenca – 1833 – 1834 – 1844

936 - "Arrieta Echegaray José Ramón de"
Español de la Villa de Tolosa, en donde nació en 1778. Fue oficial de las reales cajas en 1810. El 29 de Septiembre de 1820 fue nombrado secretario del Ayuntamiento y como tal, firmó el acta de la Independencia. Era dueño del Bergantín “San Isidro” del que fue Capitán y Maestre. Estuvo casado con María del Rosario Chatar y Carvajal, Guayaquileña.

El capitán Arregui, refiriéndose también a este acontecimiento expresó a Aymerich, desde Guaranda, el 28 de Noviembre, que <<Ganado por los enemigos el punto de Camino Real, tuvo que retroceder con la tropa del Rey, escapando la vida milagrosamente hasta tocar en Ambato y su cuartel, en donde tumultuado el pueblo formó cuadrillas y nos quitó miserablemente aun lo más preciso para escapar la vida>>

937 - "Arriaga Jesús"
Jesús Arriaga parece que nació en la parroquia de la Asunción del cantón Girón, pero fue bautizado en Cuenca, el 28 de Febrero de 1856, con los nombres de Manuel de Jesús. Expósito de raza indígena, fue acogido en el hogar formado por don José Arriaga y su esposa doña Josefa Hinostroza, a quienes debió amparo y su educación. Fallece en Cuenca el 13 de Abril de 1932.

De amplia ilustración en diferentes materias, se dedicó especialmente al cultivo de las ciencias matemáticas, de la teología y de varios idiomas. Sacerdote distinguido. Educador. Arqueólogo por afición llaman la atención sus investigaciones a este respecto hecha en la provincia del Azuay. Retraído, consagrado a sus estudios, dijo Nicanor Aguilar que el ángel de la guarda de Arriaga fue el ángel de la soledad.

Del paso de Arriaga en la Vicarías de Azogues y Paute queda el recuerdo del Pastor de almas de severidad y entereza. Se refugió Arriaga en Ica, a la sombra del prócer católico don Carlos Elías. Tornó Arriaga a Cuenca, al retiro, al estudio, a la intimidad con los libros, a la enseñanza, a la dirección espiritual de la juventud.

Se dedicó al mismo tiempo a labrar su tebaida, la celda del solitario, según su idea, su manera y su originalidad con que las aves fabrican sus nidos. Sobre el mirador que domina el Tomebamba y el ejido trazó la habitaciones, la estancia preferente para los libros y el jardín.

Redactor – Director de la “Revista Católica”, desde la prelacía del eminente Sr. Pólit, en sus cuadernos, constan estudios de controversia, apologías, críticas y disertaciones del sabio profesor, que lo eran ampliamente, profesor de todos y en todo.

Cultivó la prehistoria y la arqueología, inspirado en la iniciativas del Proteo intelectual del país Sr. González Suarez. Hizo exploraciones y viajes y junto incesante objetos arqueológicos. Sus trabajos de socio del “Centro de Estudios Históricos y Geográficos” contribuyen a fijar la ubicación de la antigua Tumipampa  de los Cañares y los Incas; lo que resultó indiscutible con los minuciosos estudios del Dr. Octavio Cordero Palacios y las exploraciones y monografías de Max Uhle, por encargo del arqueólogo Ecuatoriano don Jacinto Jijón y Caamaño. 

En su soledad le placía la hermanadas con los animales, esos hijos obedientes del Padre Celestial: los perrillos caseros, las avecitas resignadas a la prisión de la jaula, la tortuga que en la quietud gasta los años, que no logra el hombre. Allí con esta familia Franciscana y unas servidoras campesinas de humilde extracción, le era llevadera la amargura de vivir, el dolor de pensar, la penitencia.

Apuntes de Arqueología – Cuenca – 1922
Prospecto – revista Católica de la Diócesis de Cuenca
El coderis – Cononici – los sinópticos – Revista Católica Febrero de 1918 – num 3 Marzo de 1918
Los Sinópticos – Revista Católica Cuenca – 3 Marzo de 1918 – 4 Abril de 1918
Crónica religiosa – revista Católica Cuenca – 4 Abril de 1918 – 5 Mayo de 1918 – 6 Junio de 1918
Crónica religiosa – Bibliografía – Revista Católica Cuenca – 7 Julio de 1918
Crónica religiosa – Ecuador – Bibliografía – Revista Católica – Cuenca 8-9 Agosto – Septiembre de 1918
¿En dónde fue Tomebamba? La unión Literaria – Cuenca 10 Abril de 1917
Crónica religiosa – Ecuador Revista Católica Cuenca 10 15 de Octubre de 1918
Bodas de Cana María de Jesús de Agreda – Revista Católica – Cuenca num 6 Junio de 1919
Crónica religiosa – revista Católica – Cuenca 6 Junio de 1919
Una gloria de Cuenca – revista Católica – Cuenca 11 noviembre de 1919
La tradición – Revista católica Cuenca 7 Julio de 1922
Crónica religiosa – Austria Bibliográfica – revista Católica – cuenca 7 de Julio de 1922
El Sanhedrin – Revista Católica – Cuenca 3 Marzo de 1925
Por la historia y los monumentos nacionales – El progreso – Cuenca 9 de Septiembre de 1921
El fenómeno geológico de Santa Rosa – el progreso – Cuenca 10 Junio de 1919
Federico Gonzalez Suarez – revista del Centro de Estudios Históricos y Geográficos de Cuenca 30 12 de Abril de 1944

938 - "Arrieta José Ramón de"
Revolución de Bustamante y la 3° división, 26 de Enero 1827. Entre los más turbulentos se presentaba el viejo Español últimamente en su implacable enemigo. Alarmadas las autoridades con la conducta de Arrieta dispusieron su prisión, lo cual dio lugar a que su hijo que había sido uno de los principales jefes de la 3° división se sublevase con el batallón Guayas para impedir que Guayaquil callase en poder de Flores. El Coronel Antonio Elizalde, que supo a tiempo este movimiento se puso a la cabeza del batallón Ayacucho, y sostenido por la Municipalidad y el vecindario logra imponer respeto a los sublevados que depusieron las armas, reiterándose al Morro los más comprometidos.

939 - "Arrieta José"
José de Arrieta era el Capitán y maestro del bargantín San Isidro en 1804.
El 14 de Julio de 1822, Bolívar escribe a Sucre que está en Quito que le conceda pasaporte al realista prisionero José Arrieta para que marche a Guayaquil.

940 - "Arrieta José Antonio"
Otro falucho el Rosario, también fue armado en corso, en Mayo de 1805. Con 44 hombres bajo José Antonio Arrieta (el mismo que fue Capitán de San Isidro en 1804) se hizo a la vela el 10 de ese mes, hizo contacto con una fragata contrabandista, pero no se atrevió abordarla, por pusilanimidad de Arrieta según decían los tripulantes.

941 - "Arriola Martín de"
El 11 de Agosto de 1647, tomó posesión de la Presidencia de Quito. Caballero del hábito de Alcántara. Vino de Lima, en cuya Audiencia estaba ocupando una plaza de oidor, y fue el undécimo Presidente de Quito. Era natural de ciudad de San Sebastian en la provincia de Guipúzcoa: hizo sus estudios en Salamanca, como alumno del colegio viejo de San Bartolomé y se graduó de licenciado en Derecho en la Célebre Universidad de la misma ciudad: vino a América con el destino de oidor de la Audiencia de Charcas, después desempeñó el cargo de gobernador de Huancavilca y por fin, el de oidor en la Real Cancillería de Lima, de donde fue ascendido a la presidencia de Quito.

Después de una larga enfermedad, falleció en Quito en el mes de Julio de 1652. El pueblo sintió su muerte por las prendas morales de que Arriola estaba adornado; era íntegro y consagrado al cumplimiento de los deberes de su cargo.

El 8 de Agosto de 1652 la Actas registran la inminencia de una desgracia que afectará a la ciudad: enfermo don Martín de Arriola. Se acuerda un novenario por su salud ante la virgen del Quinche, pero el 11 del mismo mes y año, se registra que don Martín es ya difunto.

942 - "Arroyo Isidro José de"
Médico, llegó a Guayaquil en 1783

943 - "Arroyo César E."
Escritor y diplomático que volvió al Ecuador en 1922. Había vivido en Madrid en los días en que se gestaba el ultraísmo y cuando en Enero del 19 Cansinos – Assens pasó a dirigir la revista “Cervantes”, tornándola ultraísta, Arroyo fue encargado de la sección americana. Pero no solo dirigió la revista sino que, con el título de “La Nueva Poesía en América, la revolución de un gran poeta” publicó en Agosto de 1919 en ensayo sobre la obra de José Juan Tablada en el que al mismo tiempo explicaba y defendía el ultraísmo; a su llegada a Quito fue recibido en triunfo por el grupo de poetas que lideraba Jorge Carrera Andrade, a la sazón joven de 18 años, pero ya conocido por sus afanes intelectuales. Para ellos dio una conferencia Arroyo sobre el creacionismo y el ultraísmo que entusiasmo a sus jóvenes amigos pero que fue mal recibida por los literatos consagrados, aquellos mismos que se habían ensañado contra “El Laúd en el Valle” de Humberto Fierro. Arroyo había dicho: “La poesía que hoy os traigo es exótica y arbitraria, audaz y complicada, como hija que es de este momento angustioso en que a causa de la tremenda crisis que está atravesando la humanidad (La Gran Guerra del 14 al 18 y el inicio de la postguerra y su secuela de ruina y miseria)” se han renovado todos los valores ideológicos. En 1928 era cónsul del Ecuador en Marsella y se encontraba escribiendo el libro “Catedrales de Francia” que publicaría el 33 en Quito; entonces recibió la visita de su amigo el poeta Carrera Andrade; quien le ayudó a reunir documentos sobre la reforma agraria, pues Arroyo estaba preparando un estudio sobre dicho tema, pero cierta legislación que carrera consiguió a través de Alejandro GasteluConcha, residente en Suiza o en Alemania.

944 - "Arroyo César A."
En Octubre de 1922 reprodujo en la revista “Quito” su artículo sobre “La nueva Poesía en América, la evolución de un gran poeta”, apareciendo originalmente en la “Cervantes” de Madrid en 1919, donde Arroyo tenía a cargo la sección americana. El 22 de Noviembre se dictó una conferencia en el teatro Royal-Edén sobre “La nueva poesía: El creacionismo y el Ultraísmo”, texto considerado como el de mayor alcance dado en el Ecuador, aunque no enteramente de Arroyo, puesto que la mayor parte de las ideas que contiene, había tomado de otros de Cansinos Asséns.

Pocos, había tomado de otros de Cansinos Asséns. Pocos meses después regresó Arroyo a su misión diplomática en España, con fama de ser “un propagandista de exóticas escuelas literarias de bolchevismo en arte y algunas intemperantes necedades”.

945 - "Arroyo del Río Carlos Alberto"
El 11 de Abril de 1915, apareció el primer número de la mañana, semanario de filiación liberal, de formato pequeño, cuatro planas a cuatro columnas, editado en los talleres tipográficos de su mismo nombre. La redacción del semanario estaba a cargo de los jóvenes jurisconsultos Dres. Carlos Alberto Arroyo del Río.
Y fue fundado para la propaganda de la candidatura presidencial del Dr. Alfredo Baquerizo Moreno, propaganda que hizo intensamente, con inteligencia, actividad y perseverancia.

“El Nacional”, 22 de Enero de 1919, en formato mediano, de ocho planas a cuatro columnas, aunque más tarde redujo el número de planas a sólo cuatro, como continúa publicándose y figuraron, en el cuerpo de redacción, el Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río.

La mayoría del senado, cuando el Ministro de Defensa, le negó auxilio militar, abandonó, en compañía de algunos diputados, por falta de garantías los salones del Congreso. Esta maniobra fue dirigida por Carlos Arroyo del Río, Presidente del Parlamento en 1935. Antonio Pons se apresuró a convocar a elecciones presidenciales. Aparecieron los candidatos: el Dr. Alejandro Ponce, del foro y de la Diplomacia, por el partido conservador, el Dr. Carlos Arroyo del Río, distinguido abogado y escritor, por el liberalismo radical, y el internacionalista Dr. José Vicente Trujillo por otras facciones de este partido y elementos de izquierda. El mismo Dr. Trujillo reveló que él y a Arroyo , Pons prometió ayudar, como que le proporcionaba, para gastos de su campaña electoral a cada uno por su parte, un sueldo de sus haberes como encargado del poder Ejecutivo.

A última hora socialistas y comunistas, lanzaron la candidatura del conocido coronel Luis Larrea Alba. “La renuncia del Dr. Borrero provocó una borrascosa sesión de carácter permanente o sea hasta dejar terminado el problema político”. Entre gallos y medianoche, brotó un desplante grotesco de uno de los oradores y el bloque conservador abandonó la sala.

La comisión  nombrada no consiguió hacer volver y continuó la sesión para designar presidente. Los socialistas teniendo mayoría habrían podido ocupar por primera vez el solio; pero resulto que, “hubo muchas palabras y pocas nueces”. Dos candidatos flotaban en el ambiente, Arroyo del Río y Enríquez Gallo. A la hora del segundo canto  del gallo, fueron rechazados ambos: aquel por ser abogados de compañías extranjeras; este por haber sido dictador.

De pronto alguien suelta el nombre del Dr. Aurelio Mosquera Narváez,  y todos dicen amén. Eran las 3 de la madrugada del 2 de Diciembre de 1938. En la madrugada  del 2 de Diciembre de 1938, Mosquera Narváez prestó su juramento. Ofreció en su discurso gobernar con los sectores que lo habían elegido, es decir socialistas y liberales, pero quien empezó a dirigir el gobierno fue Arroyo del Río, llamado por el historiador Uzcátegui el “Espíritu Santo” que insuflaba todos los actos de aquel. En verdad que ello ocurría en no pocas ocasiones como el nombramiento de Ministros, quienes eran de la simpatía de Arroyo. Arroyo del Río es un personaje de importancia decisiva en la política Ecuatoriana. Mentor de algunos gobiernos liberales, jefe del partido, su agudeza política se ha puesto a prueba durante largos lapsos agitados y peligrosos de la vida pública Ecuatoriana. Fue algunas veces candidato a la Presidencia de la República y ésta es la segunda ocasión que ocupa sitial de la Presidencia de la República. Arroyo del Río tiene un talento indiscutible.

Su tranquilidad , su visión profunda, su experiencia consagrada y su amor por la patria sabrán orientar al país en el delicadísimo momento que atraviesa. Desde su puesto de ciudadanía ha conducido a la fuerzas políticas, canalizando positivamente las pasiones y las esperanzas. Desde su lugar de mandatario será hoy el certero de siempre. El 29 de mayo Arroyo del Río dimitía de su cargo y se asiló a duras penas en la Embajada de Colombia. Miguel Albornoz, por su parte, renuncio a su candidatura oficialista; el 24 de Abril de 1945 se adjudicó la “Villa Elena” del Dr. Carlos Arroyo a la Marina de Guerra; su biblioteca personal fue entregada a la Universidad de Loja. La Asamblea constituyente, por su parte, tenía también que castigar severamente a los sepulteros de la Patria al Dr. Arroyo del Río, se le privaba de sus derechos de ciudadanía, se le condenaba de 16 años de prisión y se le confiscaban sus bienes.

Por fallecimiento del Dr. Aurelio Mosquera Narváez, asume el Poder Ejecutivo, al tenor de lo dispuesto por la Constitución Vigente, el Presidente del Senado, Dr. Carlos Arroyo del Río, Noviembre 16 1939 – Diciembre 10 de 1939. Renuncia el Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río Presidente Constitucional (período 4 años constitución de 1906 - 1907) Septiembre 1 de 1940 – mayo 28 de 1944 revolución.

Encargado del poder el 16 de Noviembre de 1939 – 10 de Diciembre el Sr. Doctor Carlos Arroyo del Río, último Presidente del Senado (constitución de 1906 – 1907, declarada vigente).

Ha espigado en casi todos los géneros de la poesía española, sus composiciones amatorias son excelentes; pero sobresale en la épica; para esta clase parece que tiene verdadera vocación. Su canto “A Guayaquil”, con motivo de la inauguración del Monumento a sus próceres es pindárico.  “Agonías triunfales”, “Al 9 de Octubre”, “Poetas bohemios ”, “Claro de Luna” y muchas otras composiciones del doctor Arroyo están patentizando su genio poético y la bien merecida fama que goza como predilecto de las deidades que tienen sus moradas en el Helicón y el Parnaso.

El doctor Carlos Alberto Arroyo del Río, abogado Guayaquileño, dirigente liberal radical, asume el poder una vez que triunfó en las elecciones de Enero de 1940, compitiendo con el doctor Velasco Ibarra.

Pero el doctor Arroyo del Río no pudo terminar su período, pues faltándole ya poco para su culminación, el 28 de Mayo de 1944, conmovió al país y determinó el arribo del doctor Velasco, calificado como “El Gran Ausente”.

En la Presidencia del doctor Arroyo del Río el país tuvo que hacer frente a los trastornos económicos que para América significó las segunda Guerra Mundial, así como a la nefasta invasión Peruana, que culminó con el injusto e ilegal Protocolo de Río de Janeiro.

Este último aspecto fue aprovechado por la política interna para minar al Presidente, que no pudo resistir el embate múltiple de la oposición.

La etapa política que significa el ejercicio del poder del doctor Velasco Ibarra, terminó en Agosto de 1947, o sea en escasos tres años del 28 de Mayo de 1944. El Ministro de Defensa Coronel Carlos Mancheno Cajas, derrocó al Presidente, y vino una etapa de nuevas inseguridades para el País. Fue Rector de la Universidad de Guayaquil en 1931 a 1933.

946 - "Arroyo Miguel"
El Banco de la Unión (Quito)
El Banco de la Unión se había constituido por escritura pública del 25 de Octubre de 1880, el capital de 300.000 pesos estaba dividido en 20 acciones mayores de 10.000 pesos y 200 acciones menores de 500 pesos. Las acciones mayores fueron suscritas en la siguiente forma; Manuel Palacios, Isabel Palacios, Victor Gangotena (representado por José F, Zarama), Pacífico Chiriboga, Pedro M. Astorquiza, José F, Zarama,  José Antonio Villora (representado por Manuel Villota), Miguel Arroyo, M. Andrade Vargas, Francisco de P. Urrutia, José Antonio Correa, Alejandro Schibbye, Manuel Fierro, Roberto Espinosa, Juan María Caicedo y Woodhouse & Küsell, cada uno.

947 - "Ascarani H."
“Mina “Teléfono” de Pacay – Urcu. El año 1881 el propietario del terreno, donde hoy se encuentra dicha mina, halló por casualidad en una quebrada, en medio de un espeso bosque, un montón de cuarzo, casi completamente cubierto por la tierra y la vegetación exuberante del lugar. Examinando el cuarzo atentamente encontró que contenía gran cantidad de oro a la vista.

Dio parte de su hallazgo a algunos amigos; y éstos con él formaron una sociedad. Después de denunciar la mina, para trabajar el filón que supusieron existía allí. En poco tiempo extrajeron 18 toneladas de cuarzo, todo él con oro a la vista, y que manifestaba una inmensa riqueza. Se repartieron  profusamente pedazos de aquel rico cuarzo; y el entusiasmo de descubrimiento llegó a su colmo. El señor Gustavo Wilezynski, empleado superior entonces de la Compañía Inglesa, se entendió con los propietarios, con los cuales hizo un contrato, por el que se le daba el plazo de un año para negociar la mina en el extranjero, y en caso de negociarla se comprometía a dar a los propietarios la sima de £ 100.000 por la compra de su mina. Desde entonces los dueños consideraron dividida su propiedad en cien mil partes con el valor nominal de £ 1; y formaron la sociedad llamada “La Merced de Pacay - Urcu”, cuyo Gerente fue nombrado el señor Ramón Riofrío. Por conducto del mismo señor Wilezynski enviaron a Londres 7 ½  toneladas del cuarzo extraído, que arrojó la enorme ley media de 36 onzas troy (1 Kilogramo) de oro por tonelada.

Desgraciadamente se agotó el montón de cuarzo, y se vio que no había veta alguna en aquel lugar. Las gestiones del señor Wilezynski en Londres no pudieron, en consecuencia, tener éxito, expiró el año, y no habiendo resultado alguno, ni pareciendo tampoco la veta de donde podía provenir aquel rico mineral, decayó el entusiasmo del principio”.
En los años de 1883, 1886 y 1888 los propietarios ejecutaron algunos trabajos de exploración bajo la dirección del Gerente de la Compañía, el señor R. Riofrío, para encontrar  la veta rica de que podía derivarse aquel montón de cuarzo aurífero, pero sin resultados satisfactorios.

“El Sr. Riofrío se constituyó entonces, en Noviembre de 1889, en el lugar, y empleo un sistema distinto, que lo llevó al descubrimiento de la tan buscada veta. Sacó de la quebrada de Muluncay una acequia de agua, construyó un depósito en la parte superior del terreno pesquisado, y por medio de compuertas, lanzó el agua con violencia para que arrastrara por la quebrada la parte superior del suelo. Apareció entonces la cabeza del filón. Lo atacó enseguida con una galería de 9 metros, al lado de la veta, a la que dio en esa distancia otros dos cortes”.

“En aquella época se hallaban en Zaruma, ocupados con trabajos de exploración, dos inteligentes ingenieros franceses, los señores H. Ancarani y R. Tenré que reconocieron los trabajos del señor Riofrío en Pacay – Urcu, y el primero dio un informe muy halagüeño”.

Los señores Ancarani y Tenré hicieron un contrato con el Sr. Riofrío para la exploración formal de la mina y el segundo de dichos señores se fue a París a gestionar la formación de una sociedad con este objeto. En la circular que el señor Tenré se apresuró a pasar a sus amigos en aquella capital, manifiesta las mismas opiniones que el señor Ancarani. En Agosto de 1890 se formó en París la “Compañía de Exploración de la Minas de Oro de Pacay - Urcu” con un capital efectivo de 150.000 francos. Tenré regresó en Octubre a Zaruma y sin pérdida de tiempo puso trabajo en la mina “Teléfono”.

948 - "Ascázubi Matheus Manuel"
El Sr. Ascázubi era agrio de índole, mal genio, irascible pero no injusto ni arbitrario. El Congreso absolvió a un ciudadano de una multa impuesta judicialmente y entonces el Presidente reconvino al Congreso en mensaje (1849 – 1850)

Encargado del poder el 19 de Febrero de 1848  al 5 de Abril del mismo año el Sr. Manuel de Ascázubi Vicepresidente de la República.

15 de Octubre 1849 al 13 de Marzo de 1850 Sr. Don Manuel de Ascázubi, Vicepresidente de la República (elegido Presidente de la República el Congreso durante 12 días consecutivos, 2 sesiones diarias, en más de 104 votaciones que se empataron los candidatos general Antonio Elizalde y doctor Diego Noboa), se concluyó resolviendo que se encargara del Poder Ejecutivo el Vicepresidente señor don Manuel de Ascázubi.

En 1865 fueron nombrados Ministros por Carrión los señores Rafael Carvajal, Bernardo Dávalos y Manuel Ascázubi, íntimos dependientes de García Moreno.

Su padre José Javier de Ascázubi  fue Vicerrector de la Universidad y Gobernador del Senado en la naciente Patria. Su madre Doña Mariana Matheu pertenecía a la grandeza española, además, fue sobrino del Coronel Francisco Javier, víctima del 2 de Agosto. Triste y desolada fue la adolescencia del Coronel Ascázubi. Su padre desde el infausto 2 de Agosto de 1810 estuvo perseguido y oculto y ni aún pudo asistir a la muerte temprana de su esposa, en 1813. La persecución, salvo breve temporada, duró hasta su fallecimiento, ocurrido cuando Manuel, su hijo primogénito, estaba en plena juventud. La formación intelectual de Ascázubi, en medio de tan dolorosas circunstancias, no pudo menos que ser incompleta y deficiente; mas este vacío lo suplió en parte su notable inteligencia. Militó en la oposición a Bolívar, a Flores y a Rocafuerte. Figuró en las filas del Quiteño Libre, en Miñarica en Pesillo. Don Manuel hizo oír su voz en el  Senado de 1846 y 1847, siendo en este elegido Vicepresidente de la República en competencia con el Dr. José Modesto Larrea. El inesperado triunfo le aturdió y fue parte para que pusiera su inmediata renuncia, alegando su falta de luces y de experiencia; pero su modestia le acarreó un triunfo mayor aún, por la humanidad del Congreso en el rechazo. En 1849, asume el cargo de Presidente por petición del Congreso. El Coronel Ascázubi en su administración es celebrado de todos los historiadores, y la misma pluma de Pedro Moncayo ha podido escribir con verdad: “Era ya conocido por la integridad de su carácter, por su inflexible honradez, por la severidad en el manejo de las rentas públicas, por su clara, aunque no muy cultivada inteligencia”. Por conspiración de Urbina bajó del solio presidencial en 1850, para más tarde volver a figurar en la primera administración de García Moreno, como Ministro de Guerra.

En 1869 presidio la Administración General, segunda vez, con el título de Vicepresidente. Perteneció asimismo como Ministro, al Gobierno que terminó el 2 de Octubre de 1875. El 25 de Diciembre de 1876, falleció el insigne ciudadano, tipo de genuino cristiano como de noble caballero. Sus restos mortales descansan en la Iglesia de la Compañía. Al día siguiente se produce el movimiento.

Los jefes dispuestos a encarcelar a las autoridades civiles y militares de Guayaquil. Urbina es nombrado por los rebeldes, jefe del distrito; rápidamente establece la calma y enseguida nombra Gobernador a don Miguel García Moreno, hermano Gabriel. Pone en libertad a Barriga y a los que él nombrara. El dos de Marzo, una reunión popular presidida por el gobernador, designa Jefe Supremo al General Elizalde, que no acepta. Se recurre entonces a don Diego Noboa.

Se le propone a Urbina nombrarle Jefe Supremo suplente, pero rehúsa. Dos días después llega a Quito una carta de Urbina: Pide, para hacer la paz que se convoque a un congreso constituyente. Ascázubi se opone a que se dé al País una nueva constitución. Se le conceden facultades extraordinarias. Moviliza a los ciudadanos hábiles, encuartela al ejército y el trece envía tropas a Riobamba, que estarán bajo el mando de Ayarza. El movimiento se extiende por el litoral del Pacífico. El 6 de Mayo conferencia representantes de los gobiernos de Quito y Guayaquil. Quito ofrece el retiro del Gobernador del Guayas, Icaza, del mismo Ministro Malo y aún del propio Presidente. Por su parte, se niega a convocar a un congreso Constituyente. Se rompe las negociaciones, y el 5 de Junio Noboa, detrás del cual se oculta la eminencia gris de Urbina, dirige un ultimátum a Ascázubi. Pronunciamientos se registran en Riobamba el mes de Junio donde cae preso Ayarza, pronunciamientos en Ambato, Latacunga y Quito, a mediados del mismo mes, en Guaranda, Ibarra, Cuenca y por fin en Loja. Ha triunfado la revolución. Ascázubi ha caído. El 10 de Junio, Quito ha elegido un jefe civil militar. Hecho curioso: este Jefe es el Ministerio de Hacienda de Ascázubi, el Dr. José Javier Valdivieso.

Sin duda se le ha nombrado con el sólo fin de hacer la paz. “He servido a la Patria con celo y Buena fe”. Fijándole a don Manuel de Ascázubi, el ex presidente de la República el mencionado Gabinete formado por Rafael Carvajal, Manuel de Ascázubi y Bernardo Dávalos, al igual que funcionarios de la administración, en términos tales, que el mismo Carrión con rubor tuvo que abandonar la poltrona presidencial el 6 de Noviembre de 1867. Se encargó el poder el Vicepresidente de la República, el Riobambeño don Pedro José Arteta. El Presidente Interino, renunció a su cargo, no sólo una sino dos veces, hasta que después de larga liberación se aceptó la dimisión y se encargó del poder al Vicepresidente Interino don Manuel Ascázubi. Entre la mayor incertidumbre tomó las riendas del estado el Dr. Javier León. El mismo día del crimen se declaró el estado de sitio en todo el país. La cartera de Gobierno, luego de algunos acontecimientos sin importancia, la asumió el conocido político don Manuel Ascázubi, como consecuencia del imponente motín callejero del 2 de Octubre, renunciaron a sus carteras los señores Ascázubi y Salazar, con lo que se creyó asegurado de manera incuestionable el triunfo de la candidatura de Borrero.

En 1849 la elección de Presidente de la República, en doce días de sesión permanente, después de haber efectuado 104 votaciones legales y algunas otras declaradas nulas, no pudiendo llegarse a una definición en la elección. El congreso resuelve que conforme a la constitución de 1845, vigente, se encargue del poder Ejecutivo el Vicepresidente de la República, señor Manuel de Ascázubi quien lo ejerce el 16 de Octubre de 1849 hasta el 7 de Diciembre de 1850.

En 1864 el Ministro de Guerra, el Gral. Antonio Pallares, Español renunció el Ministerio por no firmar esa sentencia de muerte de Manuel Torrias Maldonado Carbo, pero don Manuel Ascázubi, cuñado de García Moreno, solicitó dicho Ministerio, sólo con el objeto de firmarla, desde entonces ha tenido fama de cruel aquel anciano; así era como tributaba culto a la memoria de su antecesor, el patriota de 1809.

949 - "Ascázubi Mateus Roberto"
La cámara del Senado nombró de su Presidente al Sr. Vicente Rocafuerte y de Vicepresidente al Sr. Don Modesto Larrea, y la representantes, de Presidente al Sr. Roberto Ascázubi y de Vicepresidente al Sr. Pedro Carbo.

En Quito, en 1843 los jóvenes Manuel Angulo, el General Guerrero y Roberto Ascázubi están decididos a matar a Flores, secundados por las proclamas apuñaladoras de un joven que se llama García Moreno.

Si hubiera presidido acuerdo entre Mena y el Presidente hubiera éste esperado tranquilo el resultado de la concentrada intriga. Sucedió todo lo contrario. Flores no perdió un solo minuto en ponerse en marcha con todas las tropas que pudo reunir, haciendo adelantar aceleradamente al Coronel Otamendi con un regimiento de Caballería que estacionaba más cerca de la costa. Este infatigable jefe llegó a Sabaneta el 20, precisamente el mismo día en que Rocafuerte era proclamado Jefe Supremo, sabiendo en ese lugar que el pueblo de Babahoyo estaba ocupado por algo más de cien hombres enviados de Guayaquil a las órdenes del Coronel Oses y del Comandante Petit continuó su marcha y los sorprendió por la noche matándoles algunos hombres, tomándoles unos pocos prisioneros y dispersando el resto. Entre estos se hallaba el joven Roberto Ascázubi uno de los que desterró el Gobierno y que con sus compañeros Moncayo y Muñiz habían recobrado su libertad con la revolución de Mena. Lo que ocurrió entonces puede tomarse como muestra aunque pequeña del estado Social del Ecuador. Otamendi se creyó autorizado para imponer la pena de muerte a su prisionero. Afortunadamente los amigos del Gobierno que veían con horror semejante atentado interpusieron su influjo. Varias señoras, acompañadas de la esposa de Otamendi, se presentaron en la plaza y al fin consiguieron salvar a Ascázubi que quedo libre bajo la fianza del Coronel José Ramón de Sucre, mientras el Gobierno disponía lo conveniente.

El 29 de Febrero de 1851, don Diego juró y ofreció Ministerios a Urbina y a Roberto Ascázubi, que no aceptan. Urbina ha preferido ir a Guayaquil, como Comandante de la Plaza.

950 - "Ascázubi José"
Comisario de comercio, don José de Ascázubi. Quito 1753.

951 - "Ascázubi Matheu José Javier"
Abogado designado Gobernador del Senado en la sala de lo Civil el 10 de Agosto de 1809, Quiteño, hijo de José Antonio de Ascázubi, natural de la villa de Esciriaza en Viscaya y Administrador de la Renta de Aguardiente en Quito y de María Rosa Matheu y Aranda, hija de los Marqueses de Maenza. Estudia en la Universidad de Quito y se gradúa de Doctor en 1773, llegando a ser Rector y Catedrático de Matemáticas, Economía, Política, etc. Salvó de la matanza del 2 de Agosto.

952 - "Ascázubi y Mateu José"
José Ascázubi y Mateu, criollo insurgente seductor. En la primera Junta es Gobernador del Senado. En el segundo trato de hacer contrarrevolución para colocarse de presidente, a cuyo efecto fascinó a la gente de Latacunga y la tuvo a su devoción y fue nombrado Representante, con la que se estrechó con el Márquez de Selvalegre desistiendo a una cosa el tal Márquez en todas las perversas maquinaciones, fue Gobernador del poder Judicial y en su nombre de condición feroz y sanguinaria (Informe del Corregidor realista de Latacunga).

953 - "Ascázubi Francisco Javier"
El 6 de Agosto de 1809, en casa de Francisco Javier Ascázubi, se extiende las actas de poderes que los diferentes barrios de la ciudad conferían a los miembros que designaban, firmados por gran mayoría de vecinos, sin que nadie llegara a delatar el asunto.

Murió el 2 de Agosto de 1809, en el cuartel real de Lima, durante los disturbios cometidos en la ciudad de Quito.

954 - "Ascázubi Roberto"
Organizado el partido nacional en 1833, el partido enemigo de Flores, Ascázubi fue uno de sus miembros, como buen Ecuatoriano. Años después, escapó de ser fusilado por Otamendi en Babahoyo, y pasó desterrado al Perú. En 1844 volvió al Ecuador, a figurar en el mismo partido y nuevamente fue desterrado por Flores.

Triunfante el partido nacional, en 1845, Ascázubi empezó a ser diputado a los Congresos, porque era hombre de luces y virtudes. Desde que llegó a ser cuñado de García Moreno, ya su modo de pensar no era propio, porque el tirano era capaz de engatusar y dominar a mil cuñados como Ascázubi, razón por la cual aquel aplaudió la llegada de Flores, en 1860.

955 - "Ascázubi Matheus de García Moreno Rosa"
La señora Rosa Ascázubi, esposa de García Moreno, enfermó en Quito, en 1865 y murió el 18 de Octubre del mismo año. Al momento, a causa de ciertas palabras del médico, circuló el rumor en la casa, de que la señora había sido envenenada, y el envenenamiento fue atribuido al esposo, el médico era el Dr. Cayetano Uribe, Cónsul General de Colombia en Quito, hombre ya entrado en años muy estimado en la sociedad Quiteña a causa de la sanidad de sus costumbres.

En 1875, le oyó referir el lance, el autor de esta obra, en los siguientes horrorosos términos: “La señora era anciana: en 1865 padecía de la hernia, y yo le receté láudano, por gotas. Horas después de la visita, entrada ya la noche fueron a llamar a prisa. En el examen de la enferma, noté síntomas de envenenamiento con láudano, y que se hallaba ya en el período incurable, ¿El Láudano que yo dejé?, dije porque no lo vi en ninguna parte. Una criada buscó el pomo, lo halló detrás de una puerta y lo presentó vacío”. “¿Quién le ha propinado los remedios?, interpelé”. Solamente el Sr. García Moreno, quien no ha consentido en que nadie cuide a la señora, tanto es el cariño que le tiene, respondió la criada “le ha dado a tomar todo el láudano”, exclamé indignado.

Con la cantidad que le deje, se podía matar una yegua, la familia no supo la hora en que expiró la señora: murió a las 4 de la madrugada y fue llevada al cementerio a las 5, no en ataúd, sino envuelta en una colcha roja, con listas amarillas. Este dato se debe a la señora Ana Navarro de Cárdenas, quien niña todavía era mimada por la señora Ascázubi, al despertar oyó la noticia y fue a ver a su madrina: se encontró con el cadáver.

Nos relató este hecho. El Gral. Juan Francisco Navarro, hermano de la Sra. De Cárdenas. Antes de que saliera el cadáver García Moreno se encerró con él en el cuarto mortuorio. Don Roberto Ascázubi, hermano de la víctima, empuja la puerta como ésta no se abre, manda que la echen abajo peones. García Moreno aparece furioso y amenaza al cuñado con la muerte. Estos sucesos no pueden tener comprobantes, excepto el testimonio público de entonces, y ahora la tradición: pero relato debemos a una señora anciana, de la familia de la víctima, quien se encontraba en la misma casa mortuorio: era la señora Dolores de Veintimilla, quien murió en Lima, donde se refirió el suceso. La señora fue hermana del Presidente Veintimilla.

956 - "Ascázubi Herrera Manuel"
Aceptó el nombramiento de Presidente el cuñado Ascázubi, en Mayo de 1869 quien nombró Ministro de Hacienda a García Moreno, del Interior y Relaciones Exteriores, a don Pablo Herrera y de Guerra al Gral. Francisco J. Salazar. Luego se conoció una convención Nacional de adulones que eligieron Presidente a García Moreno.

957 - "Asiayn Fermín"
Guayaquil 1636, una semana más tarde el cabildo determinó que “para la buena administración del dicho hospital y sus rentas, servicio y curación de sus pobres conviene nombrar mayordomo y diputado”, resultado elegidos como tales el Capitán Fermín de Asiayn y el escribano Lorenzo de Bances León, a los cuales se les dio poder para nombrar personas que sirvan la dicha casa; concertar médico, cirujano y boticario para comprar las medicinas necesarias, fabricar en la forma que les pareciese, arrendar las rentas del dicho hospital, vender y enajenar lo que vieran ser necesario, empeñar las dichas casas y rentas.

958 - "Ascázubi y Bonechea  Julian Antonio de"
En la penúltima década del siglo XVIII decidió venir a radicarse en esta ciudad don Julian Antonio de Aspiazu, de quien desciende una numerosa familia de agricultores y hombres de negocios. Hasta entonces don Julian estaba prestando servicios en Chile. El viaje al norte lo inició en su propio paquebote, el San Julián, que lamentablemente se encendió en Talcahuano por lo que don Julian se vio obligado a cambiar de embarcación para llegar a nuestras tierras.

959 - "Aspiazu Cedeño Lautaro"
Presidente de la M.I. Municipalidad de Guayaquil 1898. Financiera “La Previsora” liquidó con Federico Cornejo como gerente y Aurelio S. Aspiazu como tesorero en 1888.

Por lo que hace a los conservadores, éstos presentan una larga lista: Don Rafael María Arízaga, don Carlos Alberto Aguirre, don Lautaro Aspiazu, etc. verdaderas ilustraciones de papel periódico.

960 - "Aspiazu Cedeño Julian"
A ruego del señor don Julian Aspiazu y de su apoderado en Guayaquil el señor Tito Sáenz de Tejada, autor de un proyecto para procurar el alza del precio actual del cacao, que hoy se cotiza tan bajo, por estar en manos de especuladores.

961 - "Aspiazu Cedeño Aurelio S."
Federico Cornejo como gerente y Aurelio S. Aspiazu como tesorero (Financiera La Previsora Guayaquil)
El hijo mayor de Pedro Aspiazu, Aurelio, como hemos visto recibido por herencia tres haciendas: Angostura, Piscano y Palmira. Al casarse con doña Teresa Carbo Macías, aumentaría sus propiedades a seis, por la herencia de su esposa con las haciendas Musumundi, comedor y Estero de Caña. Por su parte Aurelio adquiría otras propiedades: Piscano, Selva Pajada, Cajamuro, Delirio, Pechiche y Palmira. Todo esto en el lapso de 38 años que duró su vida. Para entonces dejaría en herencia 12 haciendas, sus hijos participarían en la firma Aspiazu hermanos, pero serían los primeros en separarse al principio del siglo.

Según la asociación de Agricultores del Ecuador en 1923, los herederos de Aurelio Aspiazu, tendrían un conjunto 800.000 árboles en las solas haciendas de Vinces, Palmira y Pechiche. En las otras, se combinaba la producción en cacao con la de ganado. Buena parte de estas haciendas serían embarcadas por el Banco Comercial y  Agrícola en 1922, pero recuperadas más tarde por la familia. Curiosamente, Aurelio Aspiazu fue uno de los promotores y principales accionistas de ese banco.

962 - "Aspiazu Cedeño Lautaro"
Las casas exportadoras de Aspiazu Hnos. sea en forma colectiva o bajo razón social individual: Lautaro Aspiazu y Julian Aspiazu. La casa Aspiazu Hnos. fue organizada en 1891, por los cuatro hermanos Aspiazu, que recibieron de su padre dos millones de sucres para tal objetivo. La firma manejaría un volumen muy importante de cacao, no solamente proveniente de sus propias propiedades que podrían calcularse en 60 o 80.000 quintales de cacao anuales, sino además del que provenía del cacao de las casas comerciales anteriores, realizaba operaciones bancarias vendiendo letras, recibiendo giros anticipados, etc.

El Lautaro era el mismo ex – América de Indaburu; pertenecía a don Lautaro Aspiazu Cedeño. Tenía poca capacidad de carga y era de mediano andar. Era asimismo de propiedad de Aspiazu el “Mariscal Sucre” (el Ex - Azuay). Era más lento que el Quito, hacia la carrera Guayaquil – Vinces – Palenque. Funcionaba también el vapor Ernesto, y los pequeños “pájaros verdes”, llamados así por el color que los distinguía.
Don Lautaro heredó cuatro haciendas de sus padres y dejó veinticuatro haciendas porque siguió el mismo sistema de mi abuelo. Veinticuatro haciendas, entre las que constaba Santa Lucía con cerca de 20.000 hectáreas, Aguacatal con 16.500, etc. fácilmente si tenemos en cuenta la relación de los avalúos, el número de árboles de cacao y la cantidad de ganado: 4.600 reses.

Estas propiedades llegarían a comprender 80.000 hectáreas. En 1891 se constituye la firma Aspiazu Hermanos, en la que participan: Lautaro, Aurelio, Efrén y Julian. Para su iniciación cuentan con un capital de 2’000.000 de sucres entregados para tal efecto, por su padre. La nueva sociedad fue la encargada de administrar conjuntamente su valiosísimas propiedades y además, de aportar por su propia cuenta el cacao.
Tenían el respaldo de sus tierras, lo que los permitía obtener créditos cuando lo necesitasen, vendido letras a los bancos. La firma Aspiazu hermanos se disolvería en 1903, luego de la muerte de Aurelio, pues los herederos de éste no aceptaron continuar con la labor conjunta. Los otros tres hermanos y en especial Lautaro y Efrén se unirían más tarde en la firma Aspiazu Estate Limited. Esta obtendría crédito inglés, lo que le permitiría ensanchar continuamente la producción cacaotera.

Lautaro Aspiazu, gran hacendado cacaotero, era vice-presidente de la Junta General del Banco del Ecuador, vicepresidente de la Compañía de Préstamos y de Construcciones, esto en cuanto al capital financiero; pero también lo encontramos de miembro del directorio de la Empresa de Carros Urbanos, en el consejo de administración de la compañía Nacional de Teléfonos, como presidente del Consejo de Administración de la empresa de Luz y Fuerza Guayaquil y por último, en el consejo de administración de la Compañía Nacional de Fósforos.

963 - "Aspiazu Febres Cordero Jacinto"
Jacinto Aspiazu aparece igualmente como un fuerte propietario de tierras, pero no en la proporción hijos de Pedro Aspiazu en 1930.

964 - "Aspiazu Coto, Pedro"
Tenía la fea costumbre de regalar una escoba y una máquina de coser a sus nueras apenas éstas habían contraído matrimonio con sus hijos, para darles a entender que no debían fiarse mucho de los millones de ellos y que ellas también tenían que colaborar en la casa, haciendo aunque fuera, esas obras domésticas.
Con la única que no se metió fue con la mujer de Julián, llamada Eugenia Baquerizo Noboa, que era rica y no le hubiera aguantado tamaña grosería. Eugenia le puso cachos a Julián de frente en Paris, hasta con los amigos Ecuatorianos que él llevaba a almorzar a su casa. Nunca se supo si él se llegó a enterar, pero la quería muchísimo, ciertamente que Eugenia era una de las más lindas Ecuatorianas de esa capital y siempre tan elegante. Cuando quedó viuda vestía de negro y con cintillo dorado en la cabeza. Después, de vieja, vino a Guayaquil y no se dejó mirar de desagrado de verla tan cambiada. Ni siquiera se dejó mirar de su sobrina política Carmen Aspiazu Valdés, que de paso era su ahijada de bautizo. A tanto llegaba en su fatuidad. Tuvo dos hijitas, que fueron contagiadas de tuberculosis por una perrita pequinesa en Paris, a la que acostumbraban besar. Dicen que la perrita, a su vez, fue contagiada por Julián. En fin, nunca se sabrá la verdad de este asunto, que de paso, no tiene la menor importancia, a no ser como chisme de antaño, bueno para los curiosos se recreen a tiempo.

965 - "Aspiazu Carbo Miguel"
Miguel Aspiazu fue educado como un agrónomo en la Universidad de Agricultura Tropical en Trinidad.

966 - "Aspiazu Cedeño Efrén"
Efrén Aspiazu, nacido como sus hermanos en Palenque, el 12 de Noviembre de 1864 y fallecido el 20 de Diciembre de 1920, es el tercer hermano; contrajo matrimonio con pacífica Valdez Mackiff, viviendo junto con ella en Paris, por lo menos entre 1902 y 1912. Efrén Aspiazu heredó de su padre las haciendas: Guazmo, Vinces, La Loma y Limosnillo. Poseía además las haciendas: Piza, Sonia, Angela, Soledad, Reveza, La Paz, Piscano (una parte de ella), El Triunfo, Libertad y Alianza.

Sólo en las haciendas de Alianza, La Paz, El Triunfo y Libertad Efrén Aspiazu tenía 1’100.000 árboles de cacao y buena cantidad de ganado. El avalúo de 500.000 sucres en 1904, comprende solamente 6 de las 12 haciendas y representa con seguridad unas 30.000 hectáreas. En 1912 se le consideraba dueño de millones.

967 - "Aspiazu Cedeño Julián"
El cuarto y último hermano era Julián Aspiazu fallecido en Paris en 1912, que heredó igualmente tres haciendas de su padre. Para 1904, tenía 5 propiedades, como lo indica el cuadro. Julián fue también propietario de un ingenio azucarero “El Rocafuerte”, además de tener su propia casa bancaria y de exportación en 1909. Sin embargo, a diferencia de sus otros 3 hermanos, controló un número menos de tierras, aun cuando un avalúo 500.000 unas 30.000 hectáreas.

968 - "Asprilla Joaquín"
Español de origen, no se halla registrado el nombre de ilustre miembro del Cabildo Catedralicio Guayaquilense hasta el año 1863 en que empieza a regir la Parroquia del Astillero “San Alejo” hasta 1866.
El 2 de Enero de 1867 fue nombrado Canónigo Cura de la Catedral, pero, como lo afirma el Rvmo. Sr. Virgilio Astudillo, “su permanencia en la primera Parroquia de la Diócesis fue de corta duración, pues falleció el 18 de Mayo del mismo año”.

969 - "Astopilco Patricio"
En 1780, don Patricio Astopilco era “Cacique de los siete guarangas de Caxamarca”, es decir el más alto Cacique del todo el territorio indígena de Cajamarca. En muchas decisiones de la ciudad, de los siglos XVIII y XIX y los primeros del siglo XX, se los señala a los Astopilco como descendientes último Inca. Estos habitaron también una parte del antiguo imperio Inca, el cual sin embargo, vendieron en 1900. Desgraciadamente no se sane como seguir la línea de ascendencia de los del Pico. Únicamente Alexander von Humboldt señala que Atahualpa por “Línea Materna”.

970 - "Astorga Diego de"
En Cuenca residente; vecino acaso de esta misma ciudad, como casi todos los individuos de esta nómina venían siéndolo. Era natural de la ciudad de Jerez de la Frontera en los reinos de España, e hijo legítimo de Gonzalo de Astorga y de María Álvarez, en 1565 ya difuntos. En su testamento, otorgado ante Pedro de Pineda, el 18 de Agosto de 1565 deja una manda “para la obra de la Iglesia Mayor” de Cuenca.

971 - "Astorquiza Pedro M."
El Banco de la Unión se había constituido por escritura pública del 25 de Octubre de 1880. El capital de 300.000 pesos estaba dividido en 20 acciones mayores de 10.000 pesos y 200 acciones menores de 500 pesos. Las acciones mayores fueron suscritas en la siguiente forma: Manuel Palacios, Isabel Palacios y Victor Gangotena (representado por José F, Zarama) cada uno; Pacífico Chiriboga, Pedro M. Astorquiza, José F. Zarama, José Antonio Villota (representado por Manuel Villota), Miguel Arroyo, M. Andrade Vargas, Francisco de P. Urrutia, José Antonio Correa, Alejandro Schibbye, Manuel Fierro, Roberto Espinosa, Juan María Caicedo y Woodhouse & Küsell
Funcionarios del Banco de la Unión 1880
Consejo de Administración
Interventores: José Antonio Correa, Rafael Barba, Alejandro Schbbye, Pedro M. Astorquiza.

972 - "Astudillo Gerardo"
El pintor Gerardo Astudillo vive en un lugar alejado de los círculos de artistas: en la ciudad de Riobamba. Fue de los alumnos destacados en la Escuela de Bellas Artes de Quito, en donde obtuvo hace dos años el título de pintor. En ese año 1942 ganó el tercer premio en el concurso Mariano Aguilera, con un óleo denominado “Wipe”. Este nombre hace alusión a la hilaza. La composición la formaban una hilera horizontal de obreros de fábrica.

El cuadro no tiene mayor intención. El jurado le dio el premio en consideración a que algunas de las cabezas de ese conjunto estaban bien hechas. Gerardo Astudillo expuso en el segundo salón  de Mayo un desnudo femenino: una mujer de avanzado estado de gravidez: la tierra simulaba también  cierta gravidez femenina, por medio de formas curvilíneas. El artista quería significar que es lo mismo la fecundidad humana que la telúrica. A nuestro modo de ver, el cuadro parecía desagradable. Antes de egresar de la escuela de Bellas Artes, en concepto de tema de fin de año, pintó un cuadro cuyo tema era muy original. Era el episodio de una procesión religiosa de pueblo, en que los indios aparecerían aportando sobre sus hombros el armatoste en que se sostenía una virgen, protectora del poblacho. Los montes altos y áridos servían de fondo a la escena. Si es Astudillo continuará por este camino haría cuadros originales y valiosos, pues en cuanto a sus conocimientos técnicos, sobre todo en lo que se refiere al dibujo, es un artista excelente.

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